Que la vida te sorprenda

Se encontraron de noche. Él con sus ojos celestes enormes como queriendo llevarse consigo una tierra entera que le tenía sorprendido y su cuerpo blanco bailando con la dureza que tiene un cuerpo del norte, de donde venía. El otro de sonrisa tímida pero jamás contenida, con su mirada a ratos de niño ingenuo escrutando el mundo con las ganas que solo da el asombro, se movía como un pez en el agua, sorteando el devenir de una noche donde demasiada gente reniega de la posibilidad de dormir solo.
Se miraron y el tiempo se detuvo. Se acercaron casi sin querer, como atraídos por una especie de ley de gravedad y se tomaron de la mano, con esa incertidumbre oportuna que aparece cuando un hombre sabe que está poniendo a prueba al destino. Sus dedos se toparon sin buscarse y cruzaron sus dedos con facilidad. Los labios en seguida se juntaron como si hubiesen estado esperando. Se abrazaron sin demasiada presión. El más alto agachaba levemente su cuello y con sus manos presionaba la cintura del mas pequeño. Respirando al mismo ritmo, quien los hubiese visto habría pensado en dos piezas de puzzle contiguas. Era lo más cerca que habían estado del amor de sus vidas, aunque lo que más recordarían después sería la despedida. Uno de ellos jamás lo habría pensado. El otro venía de tan lejos que ni siquiera sospechaba que cupido podía perseguirlo hasta acá. Esa noche la vida les sorprendió. BlogBooster-The most productive way for mobile blogging. BlogBooster is a multi-service blog editor for iPhone, Android, WebOs and your desktop

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