Por si te convenzo
Te busqué por todas las calles cuando me dejaste como los Huérfanos. Sin tu Compañía entre Monjitas, a Merced del invierno, le recé a San Antonio, a San Francisco de Asís, a San Diego y sólo San Isidro me respondió con la lluvia. Ni Arturo Prat, ni Lord Cochrane sabían cómo luchar. Al 10 de Julio ya no estabas. Te confundí con un teatino en la Catedral; enloquecí solo y eso Matta. Con el corazón partido en Diagonal decidí escribirte esta pena en cada estación del Metro. Por si te convenzo de volver. Si lees esto, búscame.


Te deje botado sin compañía después de una noche de mareos entre monjitas a Merced del invierno, camine a orillas del Santa Lucia más extraviado que tú mismo con la lluvia en la cara, la del cielo y la mía propia, tome un transantiago y sentí el frío mas congelante en el cuerpo, el viento de invierno y el hielo de mis bloqueos, entonces cuando pase Las Rejas le resé a San Pablo, di por echo que te avía perdido después de partirte el corazón, pero al regresar a mi casa me di cuenta que aun estabas conectado para mi, entonces te busque, luego en un verano embustero pagaría mis culpas sintiendo esa misma sensación de abandono que te hice sentir, entonces decidí escribirte esa pena en cada paradero del transantiago para ver si te convencía volver, y volviste.
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