De a dos

En mi casa hay dos moscas, dos ceniceros, dos veladores, cuatro mesas y dos teteras. Alguien me dijo varias veces que eso era bueno para encontrar pareja, para que las cosas en la casa estuvieran en equilibrio. Llegó un momento, en mi caso a los 26 años, en que decidí “sentar cabeza” y dejar de castigarme a mí mismo por las diferentes variantes de vida que decidí tomar, porque asumí que soy gay, que no necesito vivir con mis padres, que el dinero solo me da tranquilidad pero no es mi objetivo, y que, finalmente, no me importaría lo que dijeran los demás. Ya era suficiente, ya no había ningún respeto que rogarle a nadie, ya no habría ningún poco de amor que pedirle a la gente. Ahora nadie podría cuidarme mejor que yo mismo.

Cuando pensaba en eso me enfermé. Y si hay algo bueno para los enfermos que nos automedicamos es que en Santiago Centro puedes encontrar farmacias cada 4 esquinas, y por la noche varias abiertas, especialmente si vives cerca de la Posta Central como yo. La veo desde mi ventana y sé que todos los días muere alguien, probablemente frente a mis ojos, pero visto así desde lejos me parece tan tan normal. Lo mismo pasa con las relaciones. En las más de mil ventanas que veo frente a la mía, seguro más de alguna pareja se está rompiendo esta noche. Son casi 6 millones de chilenos en esta capital, pero el rompimiento de pareja solo nos duele cuando nos toca.

En una ciudad grande como esta no es fácil cuidarse solo, pero conservas una suerte de anonimato que ayuda. Y la pareja que tienes termina siendo exactamente ese eslabón perdido que te une al resto de la ciudad y que hace que no pases como un espectro, que en medio de una fiesta de moda para todos seas un desconocido menos para uno. Esa debe ser la razón por la cual conservo el par de ceniceros, y quizás también porque poner dos fue idea de una de las tantas personas que han cambiado de forma esta casa. Creo que Santiago se va transformando así, de a dos. Después que asumes tus defectos, objetivos y virtudes lo mejor es cuando decides qué haces con ese material y cómo copar los espacios de ese lugar tan grande que tenemos por capital.

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